Peñón de los Moros

Peñón de San Salvador

Localización:

  • Comarca: Hoya de Huesca / Plana de Uesca
  • Municipio: Casbas de Huesca
  • Localidad: Labata
  • Topónimo: San Salvador

Lat.: 42.190166667
Long.: -0.179944444

UTM X: 732862.99682
UMT Y: 4674740.86793
Zona UTM: 30

Tipo morfológico:
Conjunto pétreo

Tipo funcional:
Espacios Sacralizados, Rituales, Otras

Descripción

La localidad de Labata está situada en el somontano que se extiende al sur de la Sierra de Guara. Entre las diferentes piedras rituales que se encuentran en su término, hay una muy singular, destacable entre los campos de labor, conocida por los vecinos como el Peñón de los Moros o de San Salvador.
Lourdes Puyuelo recuerda bien las leyendas que sobre esta piedra le contaban de niña y que guardan una relación directa con el posible uso ritual de este lugar.

LOURDES.- “Bueno, Lourdes, estamos aquí en una piedra que de alguna formatiene el topónimo de Moros. ¿No es así? Exactamente. Esta piedra siempre se le dijo la Piedra de los Moros. Y luego, posteriormente, se pasó a llamar el Peñón de San Salvador, porque en referencia a una ermita que hay allí al fondo, que ha sido la ermita de San Salvador, y desde entonces siempre ha sido “El Peñón de San Salvador”. Pero el nombre anterior siempre ha sido El Peñón de los Moros”. Exactamente, “El Peñón de los Moros”. San Salvador fue una cristianización de este lugar pagano. Perfecto. Así es.”

LOURDES.- “Yo tengo una leyenda, porque nosotros aquí de pequeños tenía unos campos aquí mi padre y veníamos mucho por aquí y entonces ellos siempre nos contaban leyendas de este peñón. Una de esas leyendas dice que aquí en este peñón habitaba una serpiente encantada. Esta serpiente era la guardiana de un tesoro, el tesoro era una olleta llena de monedas de oro. Por aquel entonces, un pequeño pastor de Labata solía venir por aquí con su ganado y se hizo muy amigo de la serpiente. Se hicieron tan amigos que le traía cada día desde el pueblo una cazuela con sopas, y la serpiente a su vez, muy de vez en cuando, le regalaba una moneda de oro. Entonces, los dos eran muy felices juntos hasta que un buen día el chico tuvo que ir a combatir a tierras lejanas. Se despidió de la serpiente, la serpiente se quedó muy triste esperando que regresara el chico. Pasaron los años y efectivamente el chico regresó. Pero ya no era aquel chico bonachón que se había ido a aquellas tierras, sino que se había convertido en una persona super egoísta. Entonces, el único objetivo era llegar al pueblo, subir aquí, matar a la serpiente, robarle el tesoro, y decir en el pueblo que se había enriquecido en aquellas tierras donde había estado. Y así lo hizo, efectivamente, llegó al pueblo, subió aquí, pero con lo que él no contó fue que la serpiente era una serpiente mágica y como tal sabía en cada momento lo que estaba pensando el chico. Así que la serpiente lo esperó detrás de unas piedras, oculta, y cuando llegó a su altura el chico, se abalanzó sobre él, se enroscó en su cuerpo y lo mató. Y ésta es la leyenda de este Peñón. Y en el pueblo se contaba mucho también, que en las Eras Altas, entonces estaban trillando y de repente miraban a la ladera y veían toda una colada inmensa tendida. Entonces, todos los vecinos la atribuían a los poderes mágicos de la serpiente, que en realidad decían que era una mora que la habían encantado en una serpiente.”

En el imaginario mítico de diversas culturas precristianas, la serpiente ha sido considerada como un animal sagrado. Simboliza ante todo el conocimiento oculto, la sabiduría, el poder… y ha sido la guardiana de los tesoros y de los espacios sagrados.

LOURDES.- “Este peñón lo utilizaban los moros para hacer rituales, rituales al sol, adorando al sol y hacer sus propios rituales de agua, de adoración al sol, todas esas cosas. Eso lo decían en el pueblo, la gente mayor. Sí, a mí mis padres me lo decían cuando pasábamos por aquí, me contaban todas estas cosas.”

La morfología de esta roca nos remite a una especie de altar de ofrendas o sacrificios, con una gran mesa presidida por una hornacina. En la parte superior del roquedo hay tallada una pequeña cazoleta ritual y por encima de la hornacina se aprecia una pequeña pileta que bien podría haberse utilizado para abluciones.

LOURDES.- “Pues esto, yo supongo que sería para recoger agua de lluvia. Yo me acuerdo de verlas con agua de pequeña y supongo que sería para hacer algún ritual de agua.”
EUGENIO.- “Posiblemente, porque las libaciones se hacían en un punto alto, una cazoleta donde se echaba, se vertía el agua de la lluvia o bien se vertía aquí el vino, el aceite o los frutos que la tierra había ofrecido. Igual que ahora cuando se bendicen los términos. Exacto. Es un agradecimiento a la Madre Tierra. Y allí se ve otra también, otra entalladura. Allí también, sí. Ves, es una entalladura cuadrada, de mayor tamaño. En este caso orientada también hacia los campos, hacia la sierra.”

EUGENIO.- “Lo que sí está claro es que tiene la forma de un altar. Esto es un altar rupestre. De alguna forma se celebrarían aquí los rituales, y aquí tenemos la hornacina donde habría alguna figura. No quiere decir que fuera de tiempos de los moros, los árabes, sino que moro se ha llamado siempre a todo aquello anterior al cristianismo. Lo romano era de los moros, lo íbero era de los moros. Por tanto esto podría ser un altar de culto precristiano.”

LOURDES.- “Puede ser, porque además, aquí cerca hay un poblado al lado de la ermita, hay un poblado íbero romano, pero que está sin excavar, hay que mirarlo, hay que verlo.”

En superficie aparecieron algunos elementos de metal (cuchillo ritual con mango cubierto con hilo de oro, fíbulas, hebillas, etc.), que fueron donados al Museo Provincial y que se exponen en una de las vitrinas.

En una visita realizada el día 20 de septiembre de 2014 encontramos un fragmento de cerámica delante de la roca. También nos damos cuenta de que en el lado sur de la roca hay un espacio tallado en forma de habitación con unos mechinales en la roca para el asentamiento de un tejado.

VISITA A ALGUNAS PIEDRAS RITUALES CON TERESA CORNEJO

13 de noviembre de 2016

En esta peña, la parte principal, que correspondería al altar, da a la zona Oeste, frente a las ruinas de la ermita de San Salvador.

Allí comprueba tres líneas por la parte Oeste (NO, O y SO) y otras tres por la parte Este (NE, E y SE), y las seis se unen cruzando la roca a través del espacio ocupado por la hornacina.

Mide la energía con el péndulo, que en toda la roca y su entorno es muy positiva, y le da 34.000 Bv

VISITA DE SACRA SAXA

En la visita con Sacra Saxa, Aurelio Bail encontró un fragmento de cerámica sigilata romana y un pequeño cuchillo de sílex con un corte perfectamente definido.

Aurelio comenta la posibilidad de que la parte derecha del altar, la que está enronada con ramas y tierra del campo, fuera el lugar de los sacrificios; allí se aprecia un escalonamiento y unas entalladuras, lo que facilitaría la caída de la sangre hacia la tierra del campo.
La parte superior de las cazoletas sería para hacer las libaciones.
La pequeña pileta podría ser para las abluciones.

Julia Justes confirma que allí, junto a la roca, a mano derecha mirando hacia el altar, había un poblado íbero-romano.

Acceso

Se toma la carretera que va de Labata hacia Aguas y a un kilómetro aproximadamente se coge la pista que sale hacia la izquierda y que a unos 200 metros deja una nave a la derecha. Se continúa por ella y enseguida encontramos una pista que va hacia la izquierda y que nos conduce, en un kilómetro más o menos a unos campos donde se encuentra la Piedra de los Moros y muy cercana la ermita de San Salvador.

Entorno

Ermita de San Salvador que, probablemente se levantó como cristianización de este lugar.

Información adicional

Datos de la ficha: Eugenio Monesma

Informantes: Estela Puyuelo y Lourdes Puyuelo

Ficha José Miguel Navarro

 

 

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