Ermita de San Martín

Localización:

  • Comarca: Sobrarbe
  • Municipio: Bárcabo
  • Localidad: Lecina
  • Topónimo: Choca

Lat.: 42.2149
Long.: 0.0328

UTM X: 255081.71112
UMT Y: 4677898.69100
Zona UTM: 31

Tipo morfológico:

Tipo funcional:
Espacios Sacralizados

Descripción

A unas dos horas por el camino del Rotizo, en una excursión muy agradable, a través de la espectacular garganta de Lecina, río Vero, en la confluencia con el Barranco de la Portiacha y el Barranco Basender, se accede a la Ermita de San Martín.
En los alrededores había pequeños huertos. Con frecuencia, las avenidas del Vero sorprendían a sus cultivadores que acondicionaron con estructuras de madera el camino “de las Escaleretas” para evacuar el barranco.
Este santuario está construido en un abrigo abierto en la roca, parcialmente erigido en una oquedad.
Tiene orígenes románicos y una planta de una sola nave rectangular con un ábside semicircular rocoso.
Fue muy transformada en el siglo XVII.
El pavimento empedrado formando dibujos geométricos lleva la fecha de 1706.
(Fuente: http://www.barcabo.org/municipios_lecina.html)
La ermita se encuentra enclavada dentro del Parque Cultural del río Vero que guarda, entre otros muchos valores patrimoniales y naturales, cerca de sesenta abrigos con muestras pictóricas se distribuyen en el río Vero y algunos de sus barrancos, localizados en parajes espectaculares. Constituye el conjunto artístico más relevante, por sí mismo y por ser el único que, en un espacio geográfico reducido, agrupa todos los estilos artísticos de la Prehistoria Europea reconocidos por la investigación: desde el naturalismo del Paleolítico hasta la abstracción simbólica del Arte Esquemático, pasado por las magníficas muestras de Arte Levantino.

Historia

Aunque se le suponen orígenes románicos, la construcción actual está fechada en el siglo XVII.

Leyenda y tradición oral

No hay leyendas sobre la ermita aunque la advocación a San Martín es suficientemente explícita como para pensar que la ermita vino a cristianizar algún tipo de culto anterior.

Sin un día fijo, dependiendo fundamentalmente del caudal del río, los vecinos de Lecina acudía en romería a la ermita. Escuchaban misa en la ermita y comían en alguno de los abrigos cercanos a ésta.

En el entorno de la ermita se cultivaban pequeñas parcelas. Para acceder a ellas cuando el río iba crecido se habilitó un sorprendente recorrido conocido como “el camino de las escaleretas” que aprovecha las debilidades de la pared para acceder al altiplano donde se encuentra Lecina. Algunos tramos están literalmente tallados en la roca (de ahí el nombre) y otros colgados sobre abismos en los que se han instalado precarios alambres y cuerdas a modo de líneas de vida.

Acceso

Carretera A-2205 de Ainsa a Adahuesca, desvío señalizado a Lecina. Una vez estacionado el coche, debemos tomar el camino que desciende hasta el cauce del río Vero. Varios tramos de escalera y barandillas de madera nos facilitan el descenso.
En tan solo 5 minutos llegamos a la estación de aforo del río Vero.
Después de atravesar la pasarela de cemento encontramos una señal de madera. La flecha de la izquierda indica «Molino» y la de la derecha «Fuente». Tomaremos la senda que discurre por la margen derecha del río y que se dirige al «Molino».
Ganamos altura de forma progresiva mientras se disfruta de una bellísima vista del primer tramo del cañón.
El ascenso concluye en un cruce de caminos perfectamente señalizado; tomamos el sendero de la izquierda, en dirección a la «Ermita de San Martín de la Choca». A partir de aquí comienza el descenso hacia el fondo del barranco.
Tras 20 minutos desde que comenzamos a caminar llegamos al Molino de Lecina, hoy en estado de ruina.
Una nueva flecha indica que debemos continuar a la derecha, por un tramo ascendente y que pasa junto a una antigua construcción de mampostería protegida por una visera rocosa. Al concluir la subida se abre ante nosotros una nueva y bella perspectiva del Cañón del Vero.
Comienza un nuevo descenso hasta llegar al lecho del río.
Esta es la primera ocasión en la que tenemos que atravesar el cauce. Para ello es conveniente utilizar un calzado ligero y unos bastones que nos ofrecerán mayor estabilidad y seguridad. Continuamos por la orilla izquierda hasta llegar a otro punto que también debemos vadear.
Un gran número de abrigos rocosos, localizados a nuestro alrededor, atesoran pinturas rupestres realizadas por los primeros agricultores y ganaderos que se asentaron en la zona durante el Neolítico. Gallinero, Lecina Superior, Huerto Raso o Escaleretas son el nombre de algunos de ellos.
Debemos atravesar una vez más el cauce del río. A continuación encontramos el sendero a la derecha que accede a la Ermita de San Martín, situada bajo el abrigo de una cavidad natural y en la confluencia del barrando de la Choca y el cañón del río Vero

Entorno

Cualquiera de los cursos fluviales que cortan las calizas de Guara labran cañones que compiten entre sí en belleza y espectacularidad de paisajes. En el Vero, a los valores patrimoniales, hay que unir una naturaleza exuberante, salvaje, digna de un lugar que ha sido sacralizado desde la prehistoria.

Estado de conservación

Bueno. La ermita ha sido recientemente restaurada.

Información adicional

Datos de la ficha: José Miguel Navarro

Información en SIPCA

Track de acceso

 

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