Los conjuntos sagrados territoriales son espacios que configuran escenarios mítico-legendarios. Se han escogido cuatro: monte Oturia, Salto de Roldán, tozal de Asba y Turbón.
Se trata de lugares en los que confluyen un elemento central elevado, con control y dominio del paisaje, y una gran densidad de elementos mítico-legendarios. En cada conjunto se ha delimitado un área de influencia de 10 kilómetros a partir del punto central, de forma aproximada y ajustada a accidentes geográficos como ríos o elevaciones orográficas.
Estos conjuntos pueden visualizarse gracias a fotografías panorámicas aéreas de simulación del territorio en 3D, fotografías panorámicas 360º y un mapa con topónimos significativos. En estos mapas se han localizado elementos correspondientes a tres grandes categorías:

1) Vestigios paganos: pervivencias de creencias paganas, antiguos ritos sagrados, leyendas…
2) Elementos de cristianización.
3) Topónimos estigmatizadores de lo no cristianizado.

El portal incorpora informaciones contextuales para la mejor comprensión de las interacciones mítico-simbólicas existentes en los territorios seleccionados: topónimos vinculados a creencias, topónimos religiosos, parajes significativos, númenes femeninos o referencias a lo misterioso y lo sagrado.

En total son cientos de elementos que muestran los diferentes estratos creenciales que a lo largo del tiempo se han ido superponiendo y manteniendo. Muchos de ellos incorporan enlaces al portal del Sistema de Información de Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA) y las fichas  recopiladas en la web http://www.piedras-sagradas.es

Topónimos: Vestigios paganos Vestigios paganos  Elementos de cristianización  Topónimos estigmatizadores de lo no cristianizado

Monte Oturia, 1920 m, Yebra de Basa, Alto Gállego.

Situado al sur del Sobrepuerto, domina el interfluvio Gállego-Ara y culmina en el espacio sagrado de las ermitas de Yebra de Basa.

Su ámbito de influencia, de aproximadamente 10 kilómetros, viene delimitado al oeste por el río Gállego, al norte por la sierra Tendeñera y el simbólico Forau os Diaples, al este por la sierra de Canciás y el río Ara y al sur por el río Basa

Se puede decir que nos encontramos ante un espacio hipersagrado debido a la gran concentración de elementos, entre los que destacan las ocho ermitas de Yebra de Basa y el «camino del pastor». En las alturas, a 2000 metros, se sitúa la ermita de San Benito de Erata y, en su límite norte, el Forau os Diaples (2715 m), origen de relatos y leyendas.

Salto de Roldán - Santa Eulalia de la Peña

Salto de Roldán, Peña de San Miguel (1126 m)-Peña de Amán (1121 m), Nueno-Loporzano, Hoya de Huesca.

Se trata de unos imponentes depósitos de conglomerados cortados por el río Flumen, que configuran un elemento paisajístico característico del entorno de Huesca y una puerta de entrada a la sierra de Guara.

Su ámbito de influencia viene delimitado al oeste por el río Isuela y las suaves laderas de su margen derecha (Lierta, Arascués), al norte por las sierras que flanquean el puerto de Monrepós (Javierre, Belarre), al este por el río Guatizalema y al sur por la ciudad de Huesca.

Es un enclave mítico-legendario en cuyo entorno hay una presencia evolutiva de lo sagrado, tanto pagano como cristiano, mágico o religioso, desde las pinturas rupestres hasta el final de la sociedad agropecuaria tradicional. Las altas paredes rocosas que configuran el estrecho del Salto de Roldán han alojado múltiples creencias e inspirado diversas leyendas en diferentes épocas.

Tozal de Asba, 1438 m, Bárcabo, Sobrarbe

Está situado en la cuenca del Río Vero, entre los pueblos de Betorz, Almazorre, Lecina y Santa María de la Nuez. Domina la zona del Biello Sobrarbe y el norte del Somontano de Barbastro, en el sector oriental del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.

El ámbito aproximado de 10 kilómetros está delimitado al oeste por el río Alcanadre, al norte por la cabecera del río Vero, al este por la sierra de Olsón, que lo separa del valle del Cinca, y al sur por el inicio del cañón del Vero aguas arriba de Alquezar.

Concentra en su ámbito de influencia múltiples elementos mítico-simbólicos relacionados con el territorio: topónimos relacionados con brujas; historias de lavanderas (fuente de Acuazones); terrenos encantados (Basender); esconjuraderos (Almazorre); dólmenes, como los de la Capilleta (Paúles de Sarsa), la Caseta de las Balanzas (Almazorre) o Pueyoril (junto al mesón de Arcusa); y cuevas, entre las que destacan la Drólica y la cueva de los Cristales (Sarsa de Surta), así como otras muchas con pinturas rupestres, como el conjunto de abrigos de Lecina, Peña Miel (Paúles de Sarsa), Malifeto (Betorz) y Barfaluy (Lecina).

Turbón, 2492 m, Valle de Lierp, Ribagorza.

Situado entre el valle de Lierp y el de Bardají, debido a su altura, su forma y su potente volumen emerge en solitario, captando el interés visual desde la lejanía.

El ámbito aproximado de 10 kilómetros queda delimitado al oeste por el río Ésera, al norte por las faldas del Gallinero (Castejón de Sos-Urmella-Coll de Fadas-Laspáules), al este por el río Isábena y al sur por la apertura del valle de este río y por Roda de Isábena, que fue un centro neurálgico de cristianización medieval.

Acumula ritos, mitos y leyendas de todos los tiempos. En él encontramos orígenes míticos, habitantes sobrenaturales y espacios relacionados con brujas. En su entorno hay topónimos como coll de Fadas (collado de las Hadas) o forat d’as Bruixas (agujero de las Brujas). Y en ese contexto hay localizadas cientos de ermitas, entre las que destaca la de san Adrián, el templo románico situado a mayor altura en Aragón.